Mantener la casa ordenada a veces se siente como un deporte extremo … requiere concentración, equilibrio y la habilidad de un ninja de esquivar montañas de cosas que “ya guardaré después”.
Entre calcetines que desaparecen misteriosamente, cajones que parecen tener vida propia y mesas que acumulan cosas por arte de magia, el caos doméstico puede conquistarnos sin permiso. ¡Pero calma! Con unos trucos simples, podemos domar el desorden y reírnos un poco en el intento.
¡Manos a la obra!

Organización básica:
- Haz la cama después de desayunar para que las sábanas se ventilen durante ese tiempo.
- Mientras preparas la comida, ve fregando los utensilios que has utilizado y barre, friega los platos después de comer para que no se acumulen para la mañana siguiente.
- Cuando llegues a casa pon la ropa en el canasto de la colada y guarda lo que no quieras lavar, no dejes todo tirado ya que dan mal aspecto.
- Cada vez que termines de utilizar algo, ponlo de vuelta en su lugar.
Organización general:
- Utiliza cajas para guardar cosas en el dormitorio y frascos para almacenar en la cocina. No es necesario comprar, reutiliza los frascos que vienen con los alimentos, lávalos bien y pon una etiqueta bonita en cada uno.
- Deja en la ducha una bayeta y un cepillo, cuando termines de ducharte le puedes dar una pasada rápida y así evitar acumulación de jabón y cal. Pásale una toalla vieja al espejo.
- Los artículos de limpieza para baño y cocina nunca deben mezclarse. Lo mejor es mantener cada set en su respectivo lugar y tener una bayeta o esponja para cada área, por ejemplo una para el lavabo, otra para el wc, etc.
- Limpia una de las habitaciones más a fondo por día, cansa menos y te ayuda a organizar la tarea a lo largo de la semana.
Lo más pesado:
- Colada, déjala para el fin de semana y recuerda separar colores claros de los oscuros. Nevera, hay que limpiarla a fondo una vez al mes para que no se acumulen los olores y pasarle una bayeta en cuanto se derrame comida. Puedes usar unas gotas de limón mezclado con bicarbonato de sodio para desinfectar y neutralizar olores si prefieres un limpiador más amigable con la naturaleza. Vidrios, también hay que limpiarlos. Dependiendo del entorno dónde vivas y el clima, influirá en la frecuencia de la limpieza. No limpies con sol directo porque cualquier limpiador que uses, se secará rápidamente y quedarán marcas. Si utilizas un detergente o un líquido limpiavidrios, mézclalo con agua para no tener que aclarar con agua. Limpiador casero, una taza de vinagre de alcohol en un litro de agua. Utiliza toallas viejas o bayetas de microfibra, actualmente hay varios productos que facilitan la tarea.
- Si al cambiar la temporada debes guardar la ropa de verano o invierno, fíjate cuáles prendas no has usado en esos últimos meses. Sincérate contigo mismo y decide qué hacer, si volver a guardarla o donarla. Si no está en buen estado la puedes donar a alguna tienda para que la reciclen. Y si la quieres guardar, recuerda que hay bolsas de almacenaje y bolsas al vacío que te ahorrarán mucho espacio.
Pon música y harás que este tiempo de limpieza sea más divertido!

¡Recuerda!
No se trata de tener una casa impecable, sino de crear un espacio donde puedas respirar, disfrutar y vivir mejor. Y si después de todo esto tu casa sigue un poco desordenada … no te preocupes, siempre puedes culpar al perro, al gato o a ese duende misterioso que mueve cosas cuando no estás mirando.

Imagen por Ron Lach en Pexels

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